Me he puesto a pensar en cosas bastante poco productivas, entre ellas ésta;
existen diversos personajes a los que me enfrento en internet, sea directa o indirectamente, entre ellos:
1. El típico pokémon de los fotolog con goldcam que pone pies de páginas estúpidos o sube fotos para su cumpleaños como si fuese un evento en la Kmasú. Dentro de sus F/F se puede encontrar uno con 2. El típico brasilero por el cual toda la web se derrite, que apenas sabe escribir algo en español (y menos aún con buena ortografía), que recibe un millón de posteos al día, entre ellos de 3. Homosexuales que están asociados a grandes grupos de fotolog de pasarelas, tendencias y cosas por el estilo. Siguiendo esta red, puede encontrarse si se tiene mucha suerte con 4. la amiga topísima de estos consumidores de internet, que posee fotos casi tomadas por profesionales.
Hay veces en las que uno en desvaríos locos se pone a navegar en las páginas de chat... en donde se puede conocer a 5. la típica persona que está en Santa Lucía y quiere concertar una reunión por sexo, 6. la típica quinceañera que se hace pasar por alguien mayor para ser potencialmente violada por 7. el típico pederasta que dice tener entre 17 y veinti algunos años.
De las páginas de contactos, uno puede sacar también ciertos personajes típicos... como 8. aquellos que te agregan sólo para ver tu fotolog, 9. los que al aceptar que no tengas fotolog te pidan una foto, 10. los que al "superar estas adversidades" te agregan definitivamente al msn, pero siempre olvidan quien eres; 11. alguien potencialmente interesante pero que posteriormente 12. todo lo que dijo era mentira, 13. te elimina sin razón alguna, 14. te deja plantado tras concertar un encuentro o 15.después de haberse juntado contigo deja de hablarte.
No hay que olvidar tampoco a 16. aquellos que agregan al msn mediante cadenas, a quienes tienes la libertad de eliminar y/o no admitir si la consideras una persona "tonta".
Podría hacer una lista infinita con aquellos prototipos de personas con los que me encuentro mientas camino por Santiago, pero estoy demasiado estresado para hacerlo...
jajaja
Música
jueves, 3 de julio de 2008
El futuro me sonríe hasta ahora...
Tengo orquesta, un oboe, y próximamente escuela.
Estoy pronto a salir del semestre, hasta invicto.
Tengo una novia que me ama, una familia que me quiere, y amigos que me aprecian.
Creo que estoy recuperando de a poco mi mirada,
estoy desarrollando una capacidad abrumadora para ahorrar
...
lo malo,
es que tendré que celebrar mi cumpleaños con dos pruebas de Zolezzi y estudiando para Biología Celular y Genética después.
xD
Hmmm
eso sería
jajajaja!
Estos weones que son malos para jugar Age of Empires... aparte son como tontitos jajajajaja
la wea chistosa, "pan yi agua" se dicen el uno al otro.
Tengo orquesta, un oboe, y próximamente escuela.
Estoy pronto a salir del semestre, hasta invicto.
Tengo una novia que me ama, una familia que me quiere, y amigos que me aprecian.
Creo que estoy recuperando de a poco mi mirada,
estoy desarrollando una capacidad abrumadora para ahorrar
...
lo malo,
es que tendré que celebrar mi cumpleaños con dos pruebas de Zolezzi y estudiando para Biología Celular y Genética después.
xD
Hmmm
eso sería
jajajaja!
Estos weones que son malos para jugar Age of Empires... aparte son como tontitos jajajajaja
la wea chistosa, "pan yi agua" se dicen el uno al otro.
lunes, 23 de junio de 2008
Un vuelco "inesperado"
Hoy, caminando hacia mi casa con tres bolsas de supermercado, me di cuenta de que mi yo consumista cambió notablemente:
"Ya no iría más al Parque Arauco a intentar comprar ropa. Había conocido las ventas de bodega; un nuevo paraíso. Así que desde ahora, iré al Mall sólo a conocer las nuevas prendas, a ver si llego a enamorarme de alguna y esperar a que esté en la siguiente venta de bodega de la marca... Dios bendiga a Quilicura"
"Me puse a pensar... y creo que la paz mundial sería más fácil a través de ofertas.
Me puse muy contento al ver que la leche estaba en oferta en el supermercado"
En fin...
no hay mucho que decir
"Ya no iría más al Parque Arauco a intentar comprar ropa. Había conocido las ventas de bodega; un nuevo paraíso. Así que desde ahora, iré al Mall sólo a conocer las nuevas prendas, a ver si llego a enamorarme de alguna y esperar a que esté en la siguiente venta de bodega de la marca... Dios bendiga a Quilicura"
"Me puse a pensar... y creo que la paz mundial sería más fácil a través de ofertas.
Me puse muy contento al ver que la leche estaba en oferta en el supermercado"
En fin...
no hay mucho que decir
miércoles, 18 de junio de 2008
El minimalismo musical -según yo
El minimalismo -movimiento que comenzó en la pintura, que se fundamenta en reducir la obra lo más mínimo posible-, no sólo se ha hecho presente en la pintura, arquitectura y escultura, sino que también compositores vanguardistas y osados se armaron de valor para llevar este movimiento al mundo de la música.
Pero, yo me atrevería a redefinir este concepto en este ámbito. Aunque John Cage intentó imitar la visión gráfica de la tendencia con sus obras consistentes en silencios o poquísimas notas, esto no recibió críticas muy acogedoras por su público primordial (aunque luego de unos años se considerara a Cage como un genio). En consecuencia, compositores norteamericanos vanguardistas se aliaron para redefinir el movimiento como la repetición de una idea que fuese concisa y atractiva para el público. Se erigieron entonces las piezas de Phillip Glass, que le encantaron al público norteamericano por sus ritmos y armonías típicos de las escuelas estadounidenses (sinceramente no me gusta mucho su estilo, es como un Vivaldi contemporáneo; siempre son las mismas cosas... son hasta predecibles). Algunos trabajos orientados a esta tendencia de John Hassell, quien hace una combinación potente sólo al lado de Brian Eno; otro compositor que ha redefinido el género por sí mismo en términos de la música ambiental, en donde la obra carece de desarrollo pero que tiene un abrumador efecto en el psiquismo de los oyentes.
Tiempo después, en Europa se siguió con la misma corriente.
Como continente heredero de una de las más ricas culturas musicales del globo, emergieron compositores como Henryk Górecki y Arvo Pärt que para mí son quienes se han encargado de llevar por las astas al minimalismo y moldearlo a su manera, sobre todo este último; que ha realizado obras preciosísimas, erigiéndose con su movimiento de "minimalismo sacro", en donde la idea que se repite tanto y de una manera tan sutil (a veces hasta subiliminalmente) que hace que el oyente ideal no desee que acabe nunca la frase. La experiencia de oír a Pärt o la Sinfonía de las Lamentaciones de Górecki pueden compararse solamente con leer poesía. Por que eso es a fin de cuentas; el sentido de la obra se alcanza con la hermosura de las notas que van sonando en el momento, no porque la obra deba seguir un desarrollo conciso. El trabajo de los compositores minimalistas logra su excelencia en cuanto logra que el oyente opte por no desear el desarrollo de la obra y hacerle desear que ésta se estanque en el punto en donde la idea que se de desarrolle se repita en cada momento, en cada instante, indefinidamente; por lo que el desafío del compositor está en decidir cuándo hacer que la pieza termine.
En conclusión, el minimalismo posee variantes así como el lenguaje mismo (como las diatópicas, las diastráticas, etc) y logra su cometido sólo con los oyentes ideales... no es un género de masas, como la música popular o la de John Williams... y eso hay que tenerlo presente.
Pero, yo me atrevería a redefinir este concepto en este ámbito. Aunque John Cage intentó imitar la visión gráfica de la tendencia con sus obras consistentes en silencios o poquísimas notas, esto no recibió críticas muy acogedoras por su público primordial (aunque luego de unos años se considerara a Cage como un genio). En consecuencia, compositores norteamericanos vanguardistas se aliaron para redefinir el movimiento como la repetición de una idea que fuese concisa y atractiva para el público. Se erigieron entonces las piezas de Phillip Glass, que le encantaron al público norteamericano por sus ritmos y armonías típicos de las escuelas estadounidenses (sinceramente no me gusta mucho su estilo, es como un Vivaldi contemporáneo; siempre son las mismas cosas... son hasta predecibles). Algunos trabajos orientados a esta tendencia de John Hassell, quien hace una combinación potente sólo al lado de Brian Eno; otro compositor que ha redefinido el género por sí mismo en términos de la música ambiental, en donde la obra carece de desarrollo pero que tiene un abrumador efecto en el psiquismo de los oyentes.
Tiempo después, en Europa se siguió con la misma corriente.
Como continente heredero de una de las más ricas culturas musicales del globo, emergieron compositores como Henryk Górecki y Arvo Pärt que para mí son quienes se han encargado de llevar por las astas al minimalismo y moldearlo a su manera, sobre todo este último; que ha realizado obras preciosísimas, erigiéndose con su movimiento de "minimalismo sacro", en donde la idea que se repite tanto y de una manera tan sutil (a veces hasta subiliminalmente) que hace que el oyente ideal no desee que acabe nunca la frase. La experiencia de oír a Pärt o la Sinfonía de las Lamentaciones de Górecki pueden compararse solamente con leer poesía. Por que eso es a fin de cuentas; el sentido de la obra se alcanza con la hermosura de las notas que van sonando en el momento, no porque la obra deba seguir un desarrollo conciso. El trabajo de los compositores minimalistas logra su excelencia en cuanto logra que el oyente opte por no desear el desarrollo de la obra y hacerle desear que ésta se estanque en el punto en donde la idea que se de desarrolle se repita en cada momento, en cada instante, indefinidamente; por lo que el desafío del compositor está en decidir cuándo hacer que la pieza termine.
En conclusión, el minimalismo posee variantes así como el lenguaje mismo (como las diatópicas, las diastráticas, etc) y logra su cometido sólo con los oyentes ideales... no es un género de masas, como la música popular o la de John Williams... y eso hay que tenerlo presente.
martes, 3 de junio de 2008
jueves, 1 de mayo de 2008
Ahora que estoy en Coquimbo,
me doy cuenta de mi concepto de Santiago:
Santiago Centro, Estación Central, Bellas Artes, la Vega, mi casa, la U y el Parque Arauco.
Y no es que no me guste tanto,
sino que conozco en realidad muy pocos lugares, y aún no sé tomar la micro.
Lo que más me gusta de viajar
es el regreso a "mi tierra"
Dios bendiga a mi Coquimbito lindo,
lugar hermoso
en donde descubrí quien en realidad yo era.
Me encanta todo de aquí;
el clima, la gente y su orografía...
no le exijo nada más;
el consumismo está en Santiago, puedo ir cuando me plazca
pero algo en lo que jamás vacilaría
sería vivir aquí en Coquimbo,
yo por nada cambiaría,
esos cielos, esos vientos, ese tacto inmediato con el clima,
que alguna vez hizo que me sintiera en la cima.
Estar aquí me reconforta tanto como Górecki,
si cuando llegué casi siento el Beatus Vir por mis venas.
Aquí se encuentran mis más preciados tesoros:
mis recuerdos, y muchas personas que amo;
las niñas, mis profesores, mi familia, mi amada y su familia;
me siento tan augusto que de inmediato me encojo de hombros bajo el cuello de la chaqueta, siento luz en el entrecejo, y sonrío, con brillo inocente en los ojos.
Estar aquí realmente me fascina,
no lo cambiaría por nada.
Me gustaría que Coquimbo siguiese como está para siempre;
hermoso, claro, difuso, pintoresco, acogedor, ¡radiante!
Siempre llevo conmigo una imagen de mi pueblo,
una imagen utópica, pero sé que existe...
la imagen de la bahía cuando se viene del Sur,
aquella entrada trinfal que me anuncia
que he llegado al lugar más idóneo de la tierra.
me doy cuenta de mi concepto de Santiago:
Santiago Centro, Estación Central, Bellas Artes, la Vega, mi casa, la U y el Parque Arauco.
Y no es que no me guste tanto,
sino que conozco en realidad muy pocos lugares, y aún no sé tomar la micro.
Lo que más me gusta de viajar
es el regreso a "mi tierra"
Dios bendiga a mi Coquimbito lindo,
lugar hermoso
en donde descubrí quien en realidad yo era.
Me encanta todo de aquí;
el clima, la gente y su orografía...
no le exijo nada más;
el consumismo está en Santiago, puedo ir cuando me plazca
pero algo en lo que jamás vacilaría
sería vivir aquí en Coquimbo,
yo por nada cambiaría,
esos cielos, esos vientos, ese tacto inmediato con el clima,
que alguna vez hizo que me sintiera en la cima.
Estar aquí me reconforta tanto como Górecki,
si cuando llegué casi siento el Beatus Vir por mis venas.
Aquí se encuentran mis más preciados tesoros:
mis recuerdos, y muchas personas que amo;
las niñas, mis profesores, mi familia, mi amada y su familia;
me siento tan augusto que de inmediato me encojo de hombros bajo el cuello de la chaqueta, siento luz en el entrecejo, y sonrío, con brillo inocente en los ojos.
Estar aquí realmente me fascina,
no lo cambiaría por nada.
Me gustaría que Coquimbo siguiese como está para siempre;
hermoso, claro, difuso, pintoresco, acogedor, ¡radiante!
Siempre llevo conmigo una imagen de mi pueblo,
una imagen utópica, pero sé que existe...
la imagen de la bahía cuando se viene del Sur,
aquella entrada trinfal que me anuncia
que he llegado al lugar más idóneo de la tierra.
miércoles, 30 de abril de 2008
Lamentación... otra vez
Estoy en un período que debiese estar lleno de dicha,
pero estoy lleno de duda y espanto.
Debiese estar augusto con lo que estoy haciendo,
estoy cumpliendo un supuesto sueño que tenía,
estoy cerca de lugares que siempre soñé.
Pero a cambio de ello,
me encuentro constantemente
en vaivenes de dicha y desgracia...
parecido a las sensaciones de la gente común acerca de Dios,
que se acuerdan de él sólo en necesidad.
No me siento en dicha necesariamente por algún estímulo conciso,
sino más bien por razones aleatorias;
hay veces que me siento bien conmigo mismo,
hay veces que me siento bien con mi entorno;
hay veces en que quisiera no ser yo,
en ocasiones detesto mi entorno.
Santiago de la noche a la mañana
puede cambiar drásticamente.
Hay días en que encanta
y días en que se aborrece;
a un ritmo tan parecido al de la contaminación atmosférica.
Hay lugares utópicos que desde siempre quise conocer,
hay cosas tan llenas de mentiras que ahora me arrepiento de haberlas visto.
No toda la gente en Santiago es mala,
he conocido personas muy buenas aquí;
incluso en el edificio en el que vivo. Es como todo lugar en realidad, mejor no hacer prejuicios.
Santiago no es casi nada de otro mundo,
la gente sigue siendo igual que en todas partes, claro, hay 6 millones de chilenos... en lo único que difiere con las otras urbes es en ubicación y número, tamaño y stock de los centros comerciales:
Es el paraíso del consumista, mi paraíso
...
A la vez es el infierno.
El clima no es compasivo
y encontrar tierra es tan difícil como encontrar un baño gratis.
Acá hay tanta cosa por hacer
que me agobio fácilmente.
Como hombre de potencialidad que soy,
me siento desdichado por la simple idea
de las otras potencialidades infinitas existentes en la capital.
Estando acá, dan muchas más ganas de salvar al mundo, es más la impotencia que se siente.
Hay 6 millones de personas, y ninguna se detiene a mirarte o a escucharte...
pero estoy lleno de duda y espanto.
Debiese estar augusto con lo que estoy haciendo,
estoy cumpliendo un supuesto sueño que tenía,
estoy cerca de lugares que siempre soñé.
Pero a cambio de ello,
me encuentro constantemente
en vaivenes de dicha y desgracia...
parecido a las sensaciones de la gente común acerca de Dios,
que se acuerdan de él sólo en necesidad.
No me siento en dicha necesariamente por algún estímulo conciso,
sino más bien por razones aleatorias;
hay veces que me siento bien conmigo mismo,
hay veces que me siento bien con mi entorno;
hay veces en que quisiera no ser yo,
en ocasiones detesto mi entorno.
Santiago de la noche a la mañana
puede cambiar drásticamente.
Hay días en que encanta
y días en que se aborrece;
a un ritmo tan parecido al de la contaminación atmosférica.
Hay lugares utópicos que desde siempre quise conocer,
hay cosas tan llenas de mentiras que ahora me arrepiento de haberlas visto.
No toda la gente en Santiago es mala,
he conocido personas muy buenas aquí;
incluso en el edificio en el que vivo. Es como todo lugar en realidad, mejor no hacer prejuicios.
Santiago no es casi nada de otro mundo,
la gente sigue siendo igual que en todas partes, claro, hay 6 millones de chilenos... en lo único que difiere con las otras urbes es en ubicación y número, tamaño y stock de los centros comerciales:
Es el paraíso del consumista, mi paraíso
...
A la vez es el infierno.
El clima no es compasivo
y encontrar tierra es tan difícil como encontrar un baño gratis.
Acá hay tanta cosa por hacer
que me agobio fácilmente.
Como hombre de potencialidad que soy,
me siento desdichado por la simple idea
de las otras potencialidades infinitas existentes en la capital.
Estando acá, dan muchas más ganas de salvar al mundo, es más la impotencia que se siente.
Hay 6 millones de personas, y ninguna se detiene a mirarte o a escucharte...
viernes, 4 de abril de 2008
miércoles, 2 de abril de 2008
Le gustaban los acordes de si menor por las mañanas
en los compases de la música tecno y pop
Tomaba sus tazas de té sin azúcar y con leche
Amaba toda clase de helechos, sobre todo si no eran verdes
Vivía en una casa de puertas negras y ventanas anchas,
Escuchaba de forma progresiva un mar de notas en su cabeza
Tenía los dedos de la mano de un príncipe,
llenos de justicia e inocencia.
Se sacudía el cabello con caspa de aquel día mientras veía su plato de cereal a través de sus lentes de sol, sentado de una manera muy poco cómoda.
Salía todas las mañanas a observar lo que iba quedando de paisaje
Algunos pocos árboles que aún quedaban en pie,
flores que los transeúntes todavía no habían pisado,
unos pocos metros cuadrados de césped amarillo y grisáceo que había adquirido su color por estar donde estaba
En la plaza de la ciudad caían las aves muertas con más frecuencia que sus deposiciones.
Odiaba a los niños
En realidad Salía de día a buscar “presas”.
Trabajaba de noche de lunes a jueves, donde le solían regalar los atuendos que utilizaba después de cada función.
prefería ver las noticias en la televisión a leerlas en los periódicos.
Su habitación se veía ordenada por el solo hecho de tener muy pocas cosas en ella: una cama grande y su ropa y artículos de embellecimiento en un closet.
No tenía cortinas en su pieza,
colgaba anuncios en su ventana;
el número de su agente, el del local en donde trabajaba, a veces el suyo propio.
Se levantaba todos los días a las 7, fuese cual fuese éste.
Él estaba en la cima del mundo
Era joven
y todo un ídolo en la comunidad
Seducía con facilidad a quien quisiese,
era una figura en la ciudad.
Cuando dormía, lo hacía desnudo. Siempre se destapaba en las noches,
fuese o no su voluntad.
Era la sensualidad hecha persona
Iba al gimnasio tres veces por semana, donde también era sensación.
Se había acostado con todos,
y más de alguna vez con quien lo ameritaba
Eran muy famosas sus andanzas,
éstas eran de viernes a domingo.
Salía generalmente solo,
llegaba siempre de alguien unido.
Quienes compartieron con él aquellas noches
nunca se arrepintieron
a sabiendas de que sólo serían juguetes olvidados
se este ser que veían casi sólo en sueños.
Le gustaba estrangular a los animales pequeños
y odiaba el chirrido de la tiza si se pasaba con fuerza y sin destreza.
en los compases de la música tecno y pop
Tomaba sus tazas de té sin azúcar y con leche
Amaba toda clase de helechos, sobre todo si no eran verdes
Vivía en una casa de puertas negras y ventanas anchas,
Escuchaba de forma progresiva un mar de notas en su cabeza
Tenía los dedos de la mano de un príncipe,
llenos de justicia e inocencia.
Se sacudía el cabello con caspa de aquel día mientras veía su plato de cereal a través de sus lentes de sol, sentado de una manera muy poco cómoda.
Salía todas las mañanas a observar lo que iba quedando de paisaje
Algunos pocos árboles que aún quedaban en pie,
flores que los transeúntes todavía no habían pisado,
unos pocos metros cuadrados de césped amarillo y grisáceo que había adquirido su color por estar donde estaba
En la plaza de la ciudad caían las aves muertas con más frecuencia que sus deposiciones.
Odiaba a los niños
En realidad Salía de día a buscar “presas”.
Trabajaba de noche de lunes a jueves, donde le solían regalar los atuendos que utilizaba después de cada función.
prefería ver las noticias en la televisión a leerlas en los periódicos.
Su habitación se veía ordenada por el solo hecho de tener muy pocas cosas en ella: una cama grande y su ropa y artículos de embellecimiento en un closet.
No tenía cortinas en su pieza,
colgaba anuncios en su ventana;
el número de su agente, el del local en donde trabajaba, a veces el suyo propio.
Se levantaba todos los días a las 7, fuese cual fuese éste.
Él estaba en la cima del mundo
Era joven
y todo un ídolo en la comunidad
Seducía con facilidad a quien quisiese,
era una figura en la ciudad.
Cuando dormía, lo hacía desnudo. Siempre se destapaba en las noches,
fuese o no su voluntad.
Era la sensualidad hecha persona
Iba al gimnasio tres veces por semana, donde también era sensación.
Se había acostado con todos,
y más de alguna vez con quien lo ameritaba
Eran muy famosas sus andanzas,
éstas eran de viernes a domingo.
Salía generalmente solo,
llegaba siempre de alguien unido.
Quienes compartieron con él aquellas noches
nunca se arrepintieron
a sabiendas de que sólo serían juguetes olvidados
se este ser que veían casi sólo en sueños.
Le gustaba estrangular a los animales pequeños
y odiaba el chirrido de la tiza si se pasaba con fuerza y sin destreza.
Un día una chica contrató sus servicios como stripper y lo asesinó.
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