Hoy, caminando hacia mi casa con tres bolsas de supermercado, me di cuenta de que mi yo consumista cambió notablemente:
"Ya no iría más al Parque Arauco a intentar comprar ropa. Había conocido las ventas de bodega; un nuevo paraíso. Así que desde ahora, iré al Mall sólo a conocer las nuevas prendas, a ver si llego a enamorarme de alguna y esperar a que esté en la siguiente venta de bodega de la marca... Dios bendiga a Quilicura"
"Me puse a pensar... y creo que la paz mundial sería más fácil a través de ofertas.
Me puse muy contento al ver que la leche estaba en oferta en el supermercado"
En fin...
no hay mucho que decir
Música
lunes, 23 de junio de 2008
miércoles, 18 de junio de 2008
El minimalismo musical -según yo
El minimalismo -movimiento que comenzó en la pintura, que se fundamenta en reducir la obra lo más mínimo posible-, no sólo se ha hecho presente en la pintura, arquitectura y escultura, sino que también compositores vanguardistas y osados se armaron de valor para llevar este movimiento al mundo de la música.
Pero, yo me atrevería a redefinir este concepto en este ámbito. Aunque John Cage intentó imitar la visión gráfica de la tendencia con sus obras consistentes en silencios o poquísimas notas, esto no recibió críticas muy acogedoras por su público primordial (aunque luego de unos años se considerara a Cage como un genio). En consecuencia, compositores norteamericanos vanguardistas se aliaron para redefinir el movimiento como la repetición de una idea que fuese concisa y atractiva para el público. Se erigieron entonces las piezas de Phillip Glass, que le encantaron al público norteamericano por sus ritmos y armonías típicos de las escuelas estadounidenses (sinceramente no me gusta mucho su estilo, es como un Vivaldi contemporáneo; siempre son las mismas cosas... son hasta predecibles). Algunos trabajos orientados a esta tendencia de John Hassell, quien hace una combinación potente sólo al lado de Brian Eno; otro compositor que ha redefinido el género por sí mismo en términos de la música ambiental, en donde la obra carece de desarrollo pero que tiene un abrumador efecto en el psiquismo de los oyentes.
Tiempo después, en Europa se siguió con la misma corriente.
Como continente heredero de una de las más ricas culturas musicales del globo, emergieron compositores como Henryk Górecki y Arvo Pärt que para mí son quienes se han encargado de llevar por las astas al minimalismo y moldearlo a su manera, sobre todo este último; que ha realizado obras preciosísimas, erigiéndose con su movimiento de "minimalismo sacro", en donde la idea que se repite tanto y de una manera tan sutil (a veces hasta subiliminalmente) que hace que el oyente ideal no desee que acabe nunca la frase. La experiencia de oír a Pärt o la Sinfonía de las Lamentaciones de Górecki pueden compararse solamente con leer poesía. Por que eso es a fin de cuentas; el sentido de la obra se alcanza con la hermosura de las notas que van sonando en el momento, no porque la obra deba seguir un desarrollo conciso. El trabajo de los compositores minimalistas logra su excelencia en cuanto logra que el oyente opte por no desear el desarrollo de la obra y hacerle desear que ésta se estanque en el punto en donde la idea que se de desarrolle se repita en cada momento, en cada instante, indefinidamente; por lo que el desafío del compositor está en decidir cuándo hacer que la pieza termine.
En conclusión, el minimalismo posee variantes así como el lenguaje mismo (como las diatópicas, las diastráticas, etc) y logra su cometido sólo con los oyentes ideales... no es un género de masas, como la música popular o la de John Williams... y eso hay que tenerlo presente.
Pero, yo me atrevería a redefinir este concepto en este ámbito. Aunque John Cage intentó imitar la visión gráfica de la tendencia con sus obras consistentes en silencios o poquísimas notas, esto no recibió críticas muy acogedoras por su público primordial (aunque luego de unos años se considerara a Cage como un genio). En consecuencia, compositores norteamericanos vanguardistas se aliaron para redefinir el movimiento como la repetición de una idea que fuese concisa y atractiva para el público. Se erigieron entonces las piezas de Phillip Glass, que le encantaron al público norteamericano por sus ritmos y armonías típicos de las escuelas estadounidenses (sinceramente no me gusta mucho su estilo, es como un Vivaldi contemporáneo; siempre son las mismas cosas... son hasta predecibles). Algunos trabajos orientados a esta tendencia de John Hassell, quien hace una combinación potente sólo al lado de Brian Eno; otro compositor que ha redefinido el género por sí mismo en términos de la música ambiental, en donde la obra carece de desarrollo pero que tiene un abrumador efecto en el psiquismo de los oyentes.
Tiempo después, en Europa se siguió con la misma corriente.
Como continente heredero de una de las más ricas culturas musicales del globo, emergieron compositores como Henryk Górecki y Arvo Pärt que para mí son quienes se han encargado de llevar por las astas al minimalismo y moldearlo a su manera, sobre todo este último; que ha realizado obras preciosísimas, erigiéndose con su movimiento de "minimalismo sacro", en donde la idea que se repite tanto y de una manera tan sutil (a veces hasta subiliminalmente) que hace que el oyente ideal no desee que acabe nunca la frase. La experiencia de oír a Pärt o la Sinfonía de las Lamentaciones de Górecki pueden compararse solamente con leer poesía. Por que eso es a fin de cuentas; el sentido de la obra se alcanza con la hermosura de las notas que van sonando en el momento, no porque la obra deba seguir un desarrollo conciso. El trabajo de los compositores minimalistas logra su excelencia en cuanto logra que el oyente opte por no desear el desarrollo de la obra y hacerle desear que ésta se estanque en el punto en donde la idea que se de desarrolle se repita en cada momento, en cada instante, indefinidamente; por lo que el desafío del compositor está en decidir cuándo hacer que la pieza termine.
En conclusión, el minimalismo posee variantes así como el lenguaje mismo (como las diatópicas, las diastráticas, etc) y logra su cometido sólo con los oyentes ideales... no es un género de masas, como la música popular o la de John Williams... y eso hay que tenerlo presente.
martes, 3 de junio de 2008
jueves, 1 de mayo de 2008
Ahora que estoy en Coquimbo,
me doy cuenta de mi concepto de Santiago:
Santiago Centro, Estación Central, Bellas Artes, la Vega, mi casa, la U y el Parque Arauco.
Y no es que no me guste tanto,
sino que conozco en realidad muy pocos lugares, y aún no sé tomar la micro.
Lo que más me gusta de viajar
es el regreso a "mi tierra"
Dios bendiga a mi Coquimbito lindo,
lugar hermoso
en donde descubrí quien en realidad yo era.
Me encanta todo de aquí;
el clima, la gente y su orografía...
no le exijo nada más;
el consumismo está en Santiago, puedo ir cuando me plazca
pero algo en lo que jamás vacilaría
sería vivir aquí en Coquimbo,
yo por nada cambiaría,
esos cielos, esos vientos, ese tacto inmediato con el clima,
que alguna vez hizo que me sintiera en la cima.
Estar aquí me reconforta tanto como Górecki,
si cuando llegué casi siento el Beatus Vir por mis venas.
Aquí se encuentran mis más preciados tesoros:
mis recuerdos, y muchas personas que amo;
las niñas, mis profesores, mi familia, mi amada y su familia;
me siento tan augusto que de inmediato me encojo de hombros bajo el cuello de la chaqueta, siento luz en el entrecejo, y sonrío, con brillo inocente en los ojos.
Estar aquí realmente me fascina,
no lo cambiaría por nada.
Me gustaría que Coquimbo siguiese como está para siempre;
hermoso, claro, difuso, pintoresco, acogedor, ¡radiante!
Siempre llevo conmigo una imagen de mi pueblo,
una imagen utópica, pero sé que existe...
la imagen de la bahía cuando se viene del Sur,
aquella entrada trinfal que me anuncia
que he llegado al lugar más idóneo de la tierra.
me doy cuenta de mi concepto de Santiago:
Santiago Centro, Estación Central, Bellas Artes, la Vega, mi casa, la U y el Parque Arauco.
Y no es que no me guste tanto,
sino que conozco en realidad muy pocos lugares, y aún no sé tomar la micro.
Lo que más me gusta de viajar
es el regreso a "mi tierra"
Dios bendiga a mi Coquimbito lindo,
lugar hermoso
en donde descubrí quien en realidad yo era.
Me encanta todo de aquí;
el clima, la gente y su orografía...
no le exijo nada más;
el consumismo está en Santiago, puedo ir cuando me plazca
pero algo en lo que jamás vacilaría
sería vivir aquí en Coquimbo,
yo por nada cambiaría,
esos cielos, esos vientos, ese tacto inmediato con el clima,
que alguna vez hizo que me sintiera en la cima.
Estar aquí me reconforta tanto como Górecki,
si cuando llegué casi siento el Beatus Vir por mis venas.
Aquí se encuentran mis más preciados tesoros:
mis recuerdos, y muchas personas que amo;
las niñas, mis profesores, mi familia, mi amada y su familia;
me siento tan augusto que de inmediato me encojo de hombros bajo el cuello de la chaqueta, siento luz en el entrecejo, y sonrío, con brillo inocente en los ojos.
Estar aquí realmente me fascina,
no lo cambiaría por nada.
Me gustaría que Coquimbo siguiese como está para siempre;
hermoso, claro, difuso, pintoresco, acogedor, ¡radiante!
Siempre llevo conmigo una imagen de mi pueblo,
una imagen utópica, pero sé que existe...
la imagen de la bahía cuando se viene del Sur,
aquella entrada trinfal que me anuncia
que he llegado al lugar más idóneo de la tierra.
miércoles, 30 de abril de 2008
Lamentación... otra vez
Estoy en un período que debiese estar lleno de dicha,
pero estoy lleno de duda y espanto.
Debiese estar augusto con lo que estoy haciendo,
estoy cumpliendo un supuesto sueño que tenía,
estoy cerca de lugares que siempre soñé.
Pero a cambio de ello,
me encuentro constantemente
en vaivenes de dicha y desgracia...
parecido a las sensaciones de la gente común acerca de Dios,
que se acuerdan de él sólo en necesidad.
No me siento en dicha necesariamente por algún estímulo conciso,
sino más bien por razones aleatorias;
hay veces que me siento bien conmigo mismo,
hay veces que me siento bien con mi entorno;
hay veces en que quisiera no ser yo,
en ocasiones detesto mi entorno.
Santiago de la noche a la mañana
puede cambiar drásticamente.
Hay días en que encanta
y días en que se aborrece;
a un ritmo tan parecido al de la contaminación atmosférica.
Hay lugares utópicos que desde siempre quise conocer,
hay cosas tan llenas de mentiras que ahora me arrepiento de haberlas visto.
No toda la gente en Santiago es mala,
he conocido personas muy buenas aquí;
incluso en el edificio en el que vivo. Es como todo lugar en realidad, mejor no hacer prejuicios.
Santiago no es casi nada de otro mundo,
la gente sigue siendo igual que en todas partes, claro, hay 6 millones de chilenos... en lo único que difiere con las otras urbes es en ubicación y número, tamaño y stock de los centros comerciales:
Es el paraíso del consumista, mi paraíso
...
A la vez es el infierno.
El clima no es compasivo
y encontrar tierra es tan difícil como encontrar un baño gratis.
Acá hay tanta cosa por hacer
que me agobio fácilmente.
Como hombre de potencialidad que soy,
me siento desdichado por la simple idea
de las otras potencialidades infinitas existentes en la capital.
Estando acá, dan muchas más ganas de salvar al mundo, es más la impotencia que se siente.
Hay 6 millones de personas, y ninguna se detiene a mirarte o a escucharte...
pero estoy lleno de duda y espanto.
Debiese estar augusto con lo que estoy haciendo,
estoy cumpliendo un supuesto sueño que tenía,
estoy cerca de lugares que siempre soñé.
Pero a cambio de ello,
me encuentro constantemente
en vaivenes de dicha y desgracia...
parecido a las sensaciones de la gente común acerca de Dios,
que se acuerdan de él sólo en necesidad.
No me siento en dicha necesariamente por algún estímulo conciso,
sino más bien por razones aleatorias;
hay veces que me siento bien conmigo mismo,
hay veces que me siento bien con mi entorno;
hay veces en que quisiera no ser yo,
en ocasiones detesto mi entorno.
Santiago de la noche a la mañana
puede cambiar drásticamente.
Hay días en que encanta
y días en que se aborrece;
a un ritmo tan parecido al de la contaminación atmosférica.
Hay lugares utópicos que desde siempre quise conocer,
hay cosas tan llenas de mentiras que ahora me arrepiento de haberlas visto.
No toda la gente en Santiago es mala,
he conocido personas muy buenas aquí;
incluso en el edificio en el que vivo. Es como todo lugar en realidad, mejor no hacer prejuicios.
Santiago no es casi nada de otro mundo,
la gente sigue siendo igual que en todas partes, claro, hay 6 millones de chilenos... en lo único que difiere con las otras urbes es en ubicación y número, tamaño y stock de los centros comerciales:
Es el paraíso del consumista, mi paraíso
...
A la vez es el infierno.
El clima no es compasivo
y encontrar tierra es tan difícil como encontrar un baño gratis.
Acá hay tanta cosa por hacer
que me agobio fácilmente.
Como hombre de potencialidad que soy,
me siento desdichado por la simple idea
de las otras potencialidades infinitas existentes en la capital.
Estando acá, dan muchas más ganas de salvar al mundo, es más la impotencia que se siente.
Hay 6 millones de personas, y ninguna se detiene a mirarte o a escucharte...
viernes, 4 de abril de 2008
miércoles, 2 de abril de 2008
Le gustaban los acordes de si menor por las mañanas
en los compases de la música tecno y pop
Tomaba sus tazas de té sin azúcar y con leche
Amaba toda clase de helechos, sobre todo si no eran verdes
Vivía en una casa de puertas negras y ventanas anchas,
Escuchaba de forma progresiva un mar de notas en su cabeza
Tenía los dedos de la mano de un príncipe,
llenos de justicia e inocencia.
Se sacudía el cabello con caspa de aquel día mientras veía su plato de cereal a través de sus lentes de sol, sentado de una manera muy poco cómoda.
Salía todas las mañanas a observar lo que iba quedando de paisaje
Algunos pocos árboles que aún quedaban en pie,
flores que los transeúntes todavía no habían pisado,
unos pocos metros cuadrados de césped amarillo y grisáceo que había adquirido su color por estar donde estaba
En la plaza de la ciudad caían las aves muertas con más frecuencia que sus deposiciones.
Odiaba a los niños
En realidad Salía de día a buscar “presas”.
Trabajaba de noche de lunes a jueves, donde le solían regalar los atuendos que utilizaba después de cada función.
prefería ver las noticias en la televisión a leerlas en los periódicos.
Su habitación se veía ordenada por el solo hecho de tener muy pocas cosas en ella: una cama grande y su ropa y artículos de embellecimiento en un closet.
No tenía cortinas en su pieza,
colgaba anuncios en su ventana;
el número de su agente, el del local en donde trabajaba, a veces el suyo propio.
Se levantaba todos los días a las 7, fuese cual fuese éste.
Él estaba en la cima del mundo
Era joven
y todo un ídolo en la comunidad
Seducía con facilidad a quien quisiese,
era una figura en la ciudad.
Cuando dormía, lo hacía desnudo. Siempre se destapaba en las noches,
fuese o no su voluntad.
Era la sensualidad hecha persona
Iba al gimnasio tres veces por semana, donde también era sensación.
Se había acostado con todos,
y más de alguna vez con quien lo ameritaba
Eran muy famosas sus andanzas,
éstas eran de viernes a domingo.
Salía generalmente solo,
llegaba siempre de alguien unido.
Quienes compartieron con él aquellas noches
nunca se arrepintieron
a sabiendas de que sólo serían juguetes olvidados
se este ser que veían casi sólo en sueños.
Le gustaba estrangular a los animales pequeños
y odiaba el chirrido de la tiza si se pasaba con fuerza y sin destreza.
en los compases de la música tecno y pop
Tomaba sus tazas de té sin azúcar y con leche
Amaba toda clase de helechos, sobre todo si no eran verdes
Vivía en una casa de puertas negras y ventanas anchas,
Escuchaba de forma progresiva un mar de notas en su cabeza
Tenía los dedos de la mano de un príncipe,
llenos de justicia e inocencia.
Se sacudía el cabello con caspa de aquel día mientras veía su plato de cereal a través de sus lentes de sol, sentado de una manera muy poco cómoda.
Salía todas las mañanas a observar lo que iba quedando de paisaje
Algunos pocos árboles que aún quedaban en pie,
flores que los transeúntes todavía no habían pisado,
unos pocos metros cuadrados de césped amarillo y grisáceo que había adquirido su color por estar donde estaba
En la plaza de la ciudad caían las aves muertas con más frecuencia que sus deposiciones.
Odiaba a los niños
En realidad Salía de día a buscar “presas”.
Trabajaba de noche de lunes a jueves, donde le solían regalar los atuendos que utilizaba después de cada función.
prefería ver las noticias en la televisión a leerlas en los periódicos.
Su habitación se veía ordenada por el solo hecho de tener muy pocas cosas en ella: una cama grande y su ropa y artículos de embellecimiento en un closet.
No tenía cortinas en su pieza,
colgaba anuncios en su ventana;
el número de su agente, el del local en donde trabajaba, a veces el suyo propio.
Se levantaba todos los días a las 7, fuese cual fuese éste.
Él estaba en la cima del mundo
Era joven
y todo un ídolo en la comunidad
Seducía con facilidad a quien quisiese,
era una figura en la ciudad.
Cuando dormía, lo hacía desnudo. Siempre se destapaba en las noches,
fuese o no su voluntad.
Era la sensualidad hecha persona
Iba al gimnasio tres veces por semana, donde también era sensación.
Se había acostado con todos,
y más de alguna vez con quien lo ameritaba
Eran muy famosas sus andanzas,
éstas eran de viernes a domingo.
Salía generalmente solo,
llegaba siempre de alguien unido.
Quienes compartieron con él aquellas noches
nunca se arrepintieron
a sabiendas de que sólo serían juguetes olvidados
se este ser que veían casi sólo en sueños.
Le gustaba estrangular a los animales pequeños
y odiaba el chirrido de la tiza si se pasaba con fuerza y sin destreza.
Un día una chica contrató sus servicios como stripper y lo asesinó.
lunes, 25 de febrero de 2008
Rehogar:
- Dorar en grasa (aceite, mantequilla..) un alimento antes de estofarlo ( Generalmente se cocinará después de otra manera )
- Cocinar en aceite, manteca o similar (grasa) sin llegar a dorar. ( casi toma color amarillento o similar )
- Rehogar es dar vueltas en la sartén a fuego vivo a ciertos alimentos o ingredientes para que empiecen a tomar color antes de añadir el caldo, otro ingrediente o salsa. ( Es decir prepararlas para un plato )
Siempre es mejor cocinar los alimentos con aceite de oliva.
¿Qué significa pasar por el chino en cocina?
¿Dónde consigo manzanas reineta y vino oloroso?
- Dorar en grasa (aceite, mantequilla..) un alimento antes de estofarlo ( Generalmente se cocinará después de otra manera )
- Cocinar en aceite, manteca o similar (grasa) sin llegar a dorar. ( casi toma color amarillento o similar )
- Rehogar es dar vueltas en la sartén a fuego vivo a ciertos alimentos o ingredientes para que empiecen a tomar color antes de añadir el caldo, otro ingrediente o salsa. ( Es decir prepararlas para un plato )
Siempre es mejor cocinar los alimentos con aceite de oliva.
¿Qué significa pasar por el chino en cocina?
¿Dónde consigo manzanas reineta y vino oloroso?
A veces pienso que estar pendiente de la realidad fenoménica prioritariamente es más difícil que atender a lo que nuestro interior nos va diciendo.
Hoy sentí un nuevo alejamiento. Me di cuenta de que ya no sabía tanto acerca de los teléfonos móviles. Ya no husmeo en Internet acerca de los nuevos modelos que llegarán a Chile en algunos meses, no conozco con detalles las actualizaciones en los sitios Web de los grandes proveedores, no me he actualizado con los nuevos precios de los productos antiguos, y he perdido aquella habilidad para predecirlos; me percaté de que aún no son eliminados del mercado esos modelos que a quienes desee la muerta y que aquellos que añoré con ansias peligran por hundirse en el olvido al no equiparar su accesibilidad al público que fija su mirada en dispositivos con menor funcionabilidad y sofisticación.
Probablemente me he desinteresado por casi todos los temas que antes me atraían y creo que nacerán otros muy diferentes en el transcurso de esta "nueva vida" (es un gran paso, pero no para tanto xD). A lo mejor llegará el día en que me olvidaré de los teléfonos móviles, de la ropa interior, y hasta de los bolsos y productos faciales y me entregue de lleno a cosas que ni siquiera conozco ahora; pero creo que seguiré fijándome en la "ropa exterior" aunque me vea imposibilitado de obtenerla y además siendo acosado por una oferta realmente exuberante. Puede que me vea tan sumido en aquellos vicios alienados que termine por hartarme de ellos y abandonarlos para siempre y me entregue totalmente a la satisfacción de placeres culturales, porque creo que estoy lejos de acercarme a las necesidades del espíritu si me veo casi consumido por el alma y el exterior.
Hay tantas posibilidades de que alguno de esos enunciados se realicen, pero eso sólo será revelado con el tiempo (si es que éste en realidad existe). Siempre he sido fanático de los grandes estándares de vida, pero me rehuso rotundamente a formar parte de el del vino, los atuendos blancos y los pies descalzos, aunque sea en mi mente y ni siquiera la estadía en otro lugar me hará cambiar de parecer. Escribo cada vez el mismo verso, me remonto siempre al mismo tema, y creo que seguiré haciéndolo, porque no creo que cambie (así lo deseo hasta ahora, pero uno a veces no se da cuenta del gradiente pasivo que rige casi todas las cosas de nuestra dimensión, sea cual sea ésta); es como si el tiempo diese vueltas en redondo.
Se podría escribir mucho acerca del tiempo. Que es la cuarta dimensión, que es una forma de controlar nuestro quehacer, que es la traducción de los movimientos del sol y la luna, que es algo que se va, que nos indica el estado de descomposición de la materia, que podría a llegar a ser hasta un ente corpuscular... Yo soy partidario de que éste no existe, ya que es un invento hecho por el hombre, así como las teorías que se han formulado en el transcurso del conocer y que se han roto con el hallazgo de ciertos aspectos que no pueden ser explicados por ellas. En realidad no estoy seguro de si la tabla periódica seguirá operativa cuando se logre maximizar el zoom y los átomos puedan divisarse. Soy de la idea de que las grandes creencias en las que el ser humano se sustenta fueron creadas como un gran rompecabezas en el que todo cuadra para no aceptar que el universo es algo entrópico y que hay una ley absoluta que rige el quehacer de los astros y los cuerpos sumidos en ellos, habiendo establecido él mismo que los sistemas entrópicos tienen mucha más probabilidad de existir que uno perfectamente ordenado. Cuando se hace un cierto descubriendo o se crea un nuevo procedimiento operacional y este cuadra con las teorías de antaño, produce un gran alivio para todos, pero cuando este amenaza con modificar un rasgo, por muy ínfimo que éste sea, la idea debe ser desechada hasta que se descubra cómo hacer que aquel nuevo elemento cuadre en el rompecabezas de extensión infinita que el hombre ha estado fabricando desde que tiene uso de razón.
Bueno, en realidad es casi innecesario andar fijándose en estas cosas, el pensar del ser humano nunca cambiará, porque son unos pocos contra muchos, y de opiniones muy importantes dentro de un jurado que es para nada imparcial. Escribo sólo para pasar el rato.
Hoy sentí un nuevo alejamiento. Me di cuenta de que ya no sabía tanto acerca de los teléfonos móviles. Ya no husmeo en Internet acerca de los nuevos modelos que llegarán a Chile en algunos meses, no conozco con detalles las actualizaciones en los sitios Web de los grandes proveedores, no me he actualizado con los nuevos precios de los productos antiguos, y he perdido aquella habilidad para predecirlos; me percaté de que aún no son eliminados del mercado esos modelos que a quienes desee la muerta y que aquellos que añoré con ansias peligran por hundirse en el olvido al no equiparar su accesibilidad al público que fija su mirada en dispositivos con menor funcionabilidad y sofisticación.
Probablemente me he desinteresado por casi todos los temas que antes me atraían y creo que nacerán otros muy diferentes en el transcurso de esta "nueva vida" (es un gran paso, pero no para tanto xD). A lo mejor llegará el día en que me olvidaré de los teléfonos móviles, de la ropa interior, y hasta de los bolsos y productos faciales y me entregue de lleno a cosas que ni siquiera conozco ahora; pero creo que seguiré fijándome en la "ropa exterior" aunque me vea imposibilitado de obtenerla y además siendo acosado por una oferta realmente exuberante. Puede que me vea tan sumido en aquellos vicios alienados que termine por hartarme de ellos y abandonarlos para siempre y me entregue totalmente a la satisfacción de placeres culturales, porque creo que estoy lejos de acercarme a las necesidades del espíritu si me veo casi consumido por el alma y el exterior.
Hay tantas posibilidades de que alguno de esos enunciados se realicen, pero eso sólo será revelado con el tiempo (si es que éste en realidad existe). Siempre he sido fanático de los grandes estándares de vida, pero me rehuso rotundamente a formar parte de el del vino, los atuendos blancos y los pies descalzos, aunque sea en mi mente y ni siquiera la estadía en otro lugar me hará cambiar de parecer. Escribo cada vez el mismo verso, me remonto siempre al mismo tema, y creo que seguiré haciéndolo, porque no creo que cambie (así lo deseo hasta ahora, pero uno a veces no se da cuenta del gradiente pasivo que rige casi todas las cosas de nuestra dimensión, sea cual sea ésta); es como si el tiempo diese vueltas en redondo.
Se podría escribir mucho acerca del tiempo. Que es la cuarta dimensión, que es una forma de controlar nuestro quehacer, que es la traducción de los movimientos del sol y la luna, que es algo que se va, que nos indica el estado de descomposición de la materia, que podría a llegar a ser hasta un ente corpuscular... Yo soy partidario de que éste no existe, ya que es un invento hecho por el hombre, así como las teorías que se han formulado en el transcurso del conocer y que se han roto con el hallazgo de ciertos aspectos que no pueden ser explicados por ellas. En realidad no estoy seguro de si la tabla periódica seguirá operativa cuando se logre maximizar el zoom y los átomos puedan divisarse. Soy de la idea de que las grandes creencias en las que el ser humano se sustenta fueron creadas como un gran rompecabezas en el que todo cuadra para no aceptar que el universo es algo entrópico y que hay una ley absoluta que rige el quehacer de los astros y los cuerpos sumidos en ellos, habiendo establecido él mismo que los sistemas entrópicos tienen mucha más probabilidad de existir que uno perfectamente ordenado. Cuando se hace un cierto descubriendo o se crea un nuevo procedimiento operacional y este cuadra con las teorías de antaño, produce un gran alivio para todos, pero cuando este amenaza con modificar un rasgo, por muy ínfimo que éste sea, la idea debe ser desechada hasta que se descubra cómo hacer que aquel nuevo elemento cuadre en el rompecabezas de extensión infinita que el hombre ha estado fabricando desde que tiene uso de razón.
Bueno, en realidad es casi innecesario andar fijándose en estas cosas, el pensar del ser humano nunca cambiará, porque son unos pocos contra muchos, y de opiniones muy importantes dentro de un jurado que es para nada imparcial. Escribo sólo para pasar el rato.
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